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1-
Se seleccionaron ocho artistas cubanos con las siguientes características:
a)- Nacidos y residiendo en el exilio del arte, es decir,
todos los lugares que no sean el extranjero y Ciudad Habana, me
estoy refiriendo a los campos, ciudades y pueblos del resto de Cuba.
b)- Tan convincentes como Tabares (el pelotero cubano) eso es necesario,
ah, y también el talento.
c)- De diversas edades: jóvenes, menos jóvenes, muchísimo
menos jóvenes, adultos y prohibido para menores de 16 años.
d)- Obras:
eclecticismo tropical con ninguna inclusión de Fundamentalismo,
Se podrían definir como piezas que ilustran experiencias
vividas, temores, relaciones humanas, reflexiones, dudas, búsquedas
y algunas hechas – por qué no- por puro placer. Todas
ellas fueron fabricadas bajo condiciones precarias, en lugares incómodos;
no fueron hechas en estudios-galerías, ni en talleres
de artistas, ni en casas holgadas y frescas.
Estos labradores del arte no estuvieron sólos recibieron
la ineluctable colaboración de otro grupo de artistas: carpinteros,
soldadores, vecinos, colegas, amigos, hijos, esposas, padres y madres,
hermanos, costureras, estudiantes de arte y campesinos.
Ellos recibieron sus becas y fragmentaron su vida cotidiana para
-con vehemencia pero sobre todo con una escrupulosa obstinación-
realizar sus obras.
Diversidad de códigos,
formas, métodos y recursos creativos fueron aglutinados y
reclutados para este evento. Sin embargo, a pesar de las diferencias,
existe una incuestionable unidad entre las obras y esta está
dada por la intención, la calidad, el desenfado y desdoblamiento
-ante la creación- no pretencioso de este grupo de artistas
que habían permanecido hasta el momento en la periferia de
las artes plásticas cubanas.
2- Se financió
la producción y realización de cada una de las propuestas
presentadas por estos ocho artistas cubanos.
3- Se realizó una documentación detallada
de todo el proceso de trabajo y sus resultados. Sí,
ya sé que es todo un vicio eso de documentar y documentar
cada cosa y cada movimiento que hace un artista y que para muchos
es hasta más importante o tan importante como la obra de
arte misma, pero, indudablemente, para eventos de este tipo es una
prueba causal convincente, irrevocable y demostrativa, es un argumento
explícito y cardinal.
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